martes 18 de octubre del 2005 Remesas de los migrantes de Chiapas Gustavo Castro Soto /
(II Parte)
Las inundaciones durante los primeros días de octubre de 2005 en Mesoamérica provocadas por el huracán Stan han cobrado cientos de muertos. Puentes, caminos rurales, carreteras, escuelas, viviendas, tiendas, mercados, negocios, empresas, clínicas, hospitales y comunidades enteras como en Guatemala han quedado sepultados bajo toneladas de lodo y presas a punto de colapsarse. Millones de personas han sido afectadas. Por días los damnificados se quedaron sin agua, alimentos, luz, teléfono, sin alguna señal. Los productores de plátano, maíz, frijol, café, caña de azúcar, aceite de palma, ganado, se han quedado en la ruina. Muchas colonias, pueblos, barrios y comunidades han desaparecido del mapa. Los que tenían créditos productivos han quedado en bancarrota y cientos de comunidades quedaron aisladas. La reconstrucción no será fácil y posiblemente en muchas regiones la situación no tendrá mucho remedio.
Desde el punto de vista ecológico, para Greenpeace las inundaciones ocasionadas por el huracán Stan ponen de manifiesto una vez más que la degradación de los manglares y la deforestación aumentan la vulnerabilidad a huracanes, inundaciones y otros fenómenos climáticos. Solo en Chiapas, el caso más dramático que vivimos en estos momentos, la cobertura forestal está degradada en 76%. Sin embargo, el gobierno mexicano permite y fomenta la destrucción de los bosques y los manglares, denuncio Greenpeace México.
El organismo ambientalista también señaló: “México tiene la quinta tasa de deforestación más grave del planeta y esta situación es alentada por el gobierno federal, a pesar de que supuestamente considera los bosques y el agua un asunto de seguridad nacional. En los hechos, apenas destina el 0.11% del presupuesto a la conservación de los recursos forestales (2), lo que mantiene en el abandono 36 millones de hectáreas de bosques (65% de los recursos forestales del país), que son susceptibles de ser degradados por la tala ilegal o de ser convertidos en pastizales o tierras de cultivo. Esto incrementa las posibilidades de deslaves e inundaciones en las tierras bajas.” [1]
Ante esta situación se prevé una nueva oleada masiva de migración hacia Estados Unidos provenientes de México y Centroamérica. Nuevamente se verán beneficiados el gobierno mexicano con su programa de migrantes 3x1 o con la entrada de divisas de los pobres, los partidos políticos con el mercado de votos y las grandes Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) de Estados Unidos por el envío de remesas de los migrantes.[2] Sin embargo, sin el escenario de estos huracanes, ya se había calculado que los migrantes en Estados Unidos canalizarían a sus familiares en el sur alrededor de 100 mil millones de dólares (mmdd) de los cuales las IFIs se quedaran con 10 a 20 mmdd por los cobros. Principalmente Western Union, MoneyGram, Citibank, Banco de América y Wells Fargo.[3] Ahora, bajo el contexto de las recientes inundaciones, la migración se levantará como una oleada de pueblos desesperados por sobrevivir.
Luego que el presidente Vicente Fox abarató la venta del petróleo a Estados Unidos con lo que el imperio se ahorra 100 millones de dólares mensuales que también el gobierno mexicano deja de percibir,[4] y luego de que el gobierno mexicano apoyara con toneladas de víveres y un convoy del ejército para darle de comer a sus damnificados en Estados Unidos por el huracán Katrina en septiembre, el presidente George Bush —como un “detalle” de “solidaridad”— se le ocurrió “donar” 100 mil dólares al gobierno mexicano para remediar sus males.[5] Para el presidente Vicente Fox la decisión de Washington es ''un ejercicio de solidaridad muy valioso'' y un gesto de reciprocidad al auxilio que México dio a los damnificados de Katrina. ''Ser solidarios, ser amistosos, paga y paga bien.'' Este es el grado vergonzoso de la solidaridad norteamericana cuando muchos países pobres ofrecieron su apoyo. Incluso Cuba ofreció ayuda humanitaria y un ejército de médicos para apoyar el pueblo de Estados Unidos. Y mientras la trasnacional mexicana Televisa donaba 13 toneladas de ayuda humanitaria, el gobierno de Cuba entregaba 24 toneladas.
A lo anterior le sumamos que las IFIs de Estados Unidos se quedarán con 10 a 20 mmdd de las remesas de los migrantes. Aunque el Banco de América anunciara que ya no cobrará ningún centavo de comisión,[6] la ganancia de las remesas aumentará y el escenario a corto plazo es más jugoso para estas instituciones. Por si fuera poco, el gobierno federal calcula que para la reconstrucción se necesitan 25 mil millones de pesos (un promedio de 2.5 millones de dólares) casi el equivalente al robo anual de gas que se le provoca a Pemex valuado en 20 mmdp.[7]
LOS ANTECEDENTES INMEDIATOS DE LA FUGA MASIVA EN CHIAPAS
Se calcula que ahora llovió el doble que en aquel septiembre desastroso de 1998, última catástrofe en Chiapas ocurrida por las lluvias. En aquel entonces el presidente Ernesto Zedillo lo calificó como “el peor desastre natural desde 1985”. A partir de ese año se detonó la migración masiva de chiapanecos hacia Estados Unidos.
“Todo empezó el día que terminaron las lluvias de 1998 que en el sur de Chiapas arrasaron con 200 mil hectáreas de cultivos y causaron la muerte de 400 personas. El gobierno reparó brechas y reconstruyó caminos, pero su ayuda fue insuficiente para traer la esperanza a los habitantes del Soconusco. La crisis del café tenía a los habitantes de la región en los límites de la sobrevivencia. Llegó la tragedia y entonces se fueron, ‘por puños’, dicen aquí, a Estados Unidos. Una estampa mas del México que ya cambió, de una región que se suma al país de migrantes.”[8]
En aquel septiembre del 98 en Motozintla los dos ríos que lo atraviesan acabaron con la mitad del pueblo donde murieron 200 personas. En muchos municipios desaparecieron miles de hectáreas de café, maíz y de todo lo que el agua y el lodo encontraron a su paso. Los pobladores quedaron en la ruina y en cuanto pudieron empezaron a migrar a Estados Unidos. “Tres años y medio después del diluvio unos 500 chimalapenses —la cuarta parte de la población del ejido— se ha ido a Estados Unidos. Por allá siguen, repartidos en granjas de Tennessee, Georgia y California.” Este ejido del Soconusco es uno de los poblados expulsores de migrantes a EU de donde ya “Se nos han muerto tres o cuatro en el desierto”, cuenta Cuauhtémoc Vázquez. “A otros dos los atropellaron en un free way y algunos mas se lastimaron en su trabajo. Ya nomás los recibimos en cajas para enterrarlos”.[9]
Desde entonces los negocios de transporte desde la frontera de Chiapas con Guatemala a Estados Unidos proliferaron por todos lados. En la comunidad de Carrillo Puerto, cerca de Tapachula, el letrero reza: “Turismo Rosy informa: a todas las personas que gusten viajar a las ciudades de Chihuahua, Ciudad Juárez, Tijuana y Agua Prieta, Sonora, se les comunica que habrán salidas todos los jueves a las 8 de la mañana”. En Huixtla: “Viaje seguro y barato a Tijuana y Ciudad Juárez, salidas los miércoles. Mil pesos por persona. Contratación asegurada en empresas como Sanyo, Daewoo y Muebles Moreno. Informes Cristina Castro 964 104 17”. En Motozintla: “No nos confunda, somos los más seguros y baratos. Salidas martes y jueves a Tijuana. Viajes Hernández”. En Tapachula: “Viajes a Tijuana. Informes 044 962 60 98 591”. O en la radio de Cacahoatán: “La señora Carrillo comunica a las personas que no han liquidado su pasaje a Tijuana que no podrán abordar el autobús...” A principios del 2000 ya se contaba que “Llegaban por puños, a veces la gente tenía que esperar varias salidas para irse”, cuenta Ulises Quiroga Hernández, primo de Rosy y responsable en Chiapas del negocio. “Venían de aquí de Carrillo, de Cacahoatán y de pueblitos como Los Ángeles, Salvador Urbina, Faja de Oro”. Desde 1998, cuando Rosy empezó el negocio, las dos agencias de Carrillo Puerto han transportado un promedio de 3 mil personas cada año, la mitad de la población de la comunidad. La región se vació. Los clientes ya están en el norte.[10]
También “los enganchadores de las agencias empezaron a recorrer la sierra para ofrecer sus servicios. Llegaron incluso a comunidades como Mexicalapa o Zapotillo, donde la comunicación es a pie o en caballo. Comerciantes al fin, permitieron incluso que los pasajes (cuestan mil pesos en promedio) se pagaran en abonos. Al completar el costo del viaje los clientes reciben su boleto. Y se van.” En el caso del municipio La Grandeza en la frontera con Guatemala, el profesor Noé Barrios González, director de la escuela primaria Álvaro Obregón, cuenta que la mitad de los alumnos tiene a sus padres o algún familiar en el norte, y cada año al menos dos estudiantes se les unen. Pero eso no es lo peor. “A los de sexto les dije que empezarán a preparar el examen para la secundaria, pero la mayoría dijo que no, porque es más fácil irse a Estados (Unidos)”. “Es algo parecido a cuando el huracán Mitch golpeó a Centroamérica: hubo una migración desesperada donde, por un lado, los que salieron no tenían experiencia, y por el otro lado, no contaban con las redes de apoyo, los contactos que les podrían hacer menos difícil el proceso… El panorama se vuelve más complejo; digamos que no hay condiciones para que la migración se dé respetando en forma integra sus derechos humanos”.[11]
Años después de aquella catástrofe del 98 los migrantes chiapanecos ya han ido forjando sus enlaces. En el artículo de Naomi Adelson[12] del 2 de octubre de 2005 rescatamos la siguiente historia: “Como en todos los mercados laborales de California, los jornaleros ‘principalmente mexicanos’ se agrupan por lugar de origen. Aunque la Cesar Chávez sigue concentrando la mayor cantidad de inmigrantes provenientes del centro, occidente y norte de México, la calle 26, paralela a la Cesar Chávez, conduce a un mercado laboral distinto, donde la mayoría son indígenas chiapanecos. “Allí (en Chiapas) se trabaja nada mas para comer; uno no vive de la siembra de maíz, frijol y picante”, explica un hombre chol originario del pueblo de San Francisco, a 45 minutos de Palenque, donde además tiene su casa y a sus hijos que lo esperan. Él, quien no dio su nombre por su condición indocumentada, empezó a migrar en 1999, y fue de los primeros de su pueblo en arribar a esta ciudad. Antes iba y venía de su tierra, pero hoy sus lazos familiares se han roto porque ya no regresará: cada vez le es más difícil volver a Estados Unidos porque le cuesta cerca de 2 mil 300 dólares. Muchos de ellos, considera Mayen, han elegido llegar a San Francisco no solo por la fama de que aquí hay una opinión positiva sobre los zapatistas, sino porque quienes llegaron antes empezaron a informarles de la existencia de este lugar. Según recuerda, todos los chiapanecos que ha visto en San Francisco desde 1994 son indígenas tzeltales y choles provenientes de ejidos de la región de Palenque. Otro de los ocupantes, quien tampoco da su nombre, es oriundo de Boca de Chancalá. Es su primera vez y planea quedarse un año. Mil 500 dólares le costó hacer el viaje en avión de Villahermosa a Tijuana, y desde allí caminó cinco horas por el desierto. Tiene 17 años y vino con un hermano. Los chiapanecos jornaleros en San Francisco trabajan un promedio de dos a tres días a la semana en labores de construcción y jardinería. Quienes llevan más tiempo ganan entre ocho y diez dólares la hora, los demás de seis a ocho dólares. El salario mínimo en la ciudad es de 8.62 dólares, pero los jornaleros insisten en recibir diez dólares la hora. El hecho de que los chiapanecos acepten pagos más bajos (principalmente por ignorancia) ha creado problemas con el resto de trabajadores. Ahora, los de la César Chávez rechazan a los chiapanecos, quienes como nuevos inmigrantes todavía no entran en el sector formal de trabajo porque no tienen papeles chuecos.”
EL PROGRAMA 3x1
Por fin el gobierno los encontró. Estuvo rastreando entre las comunidades e incluso entre las organizaciones No Gubernamentales (ONG) a los grupos de migrantes chiapanecos organizados en Estados Unidos para incorporarlos al Programa 3x1. Y es que mucho del dinero que envían los mexicanos en Estados Unidos es destinado en primer lugar a la manutención de la familia que representa el 78% de las remesas para la vivienda, comida y medicinas, el 8% es destinado al ahorro; el 7% a la educación y el 7% en otros rubros como pueden ser compra de algún inmueble o inversión en actividades productivas. Por ello, para el gobierno, canalizar estos cuantiosos recursos es su estrategia social fundamental. [13]
El Programa 3x1 del gobierno federal[14] coordinado desde la Unidad de Microrregiones diseñada por el Banco Mundial (BM) y bajo la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso), se plantea como objetivo “Apoyar las iniciativas de migrantes radicados en el extranjero, para concretar proyectos mediante la concurrencia de recursos de la Federación, estados, municipios y de los migrantes señalados, promoviendo la equidad y enfoque de género en los beneficios del programa.” La población objetivo son aquellas personas que “habitan en localidades en condiciones de pobreza que requieran del mejoramiento de la infraestructura social básica y desarrollo de proyectos productivos, y que sean seleccionadas por los migrantes”. Esto significa que por cada peso que envíen los migrantes a sus comunidades cada nivel de gobierno pone otro peso (gobierno federal, estatal y municipal), con lo cual el gobierno se ahorra 25% de los gastos de infraestructura con el financiamiento de las remesas. En realidad, entre las cuatro contrapartes, los migrantes financian el 100% ya que los recursos de los tres niveles de gobierno son recursos que la población misma paga con sus impuestos. Por lo tanto, los migrantes desplazados por las políticas neoliberales ponen un porcentaje más para aliviar la pobreza.
Para implementar estos proyectos se requiere que los que envían las remesas formen un “club u organización de migrantes” para que de manera coordinada y en mutuo acuerdo pongan sus remesas al proyecto comunitario en su lugar de origen. La máxima cantidad que el gobierno federal aporta es de hasta 800 mil pesos. Para el 2005 el Congreso de la Unión "autorizó un presupuesto federal por 160 millones de pesos, con lo cual se programó apoyar 574 proyectos.”[15] Al mismo tiempo al imperio le regala millones de dólares abaratándole el crudo del petróleo mexicano.
Durante el 2003 el gobierno federal bajo la Coordinación General de Microrregiones erogó 101.5 millones de pesos. Las otras tres contrapartes aportaron 293 millones de pesos para la realización de 898 proyectos. La Sedeso confirmó que en este año, por falta de presupuesto, no pudo aportar su parte para proyectos en Tlaxcala, Jalisco, Guanajuato y Nayarit.
En el caso de Chiapas, los migrantes que han entrado al programa han invertido sus remesas en 14 proyectos productivos y de infraestructura social a través del programa 3X1, con un total de un millón de pesos que, con el aporte de los tres niveles de gobierno, se juntaron 3.8 millones de pesos. Entre los proyectos están la compra de ganado ovino en pie de cría; construcción y equipamiento de la Casa Hogar Odres Nuevo; venta de materia primas y manualidades para decoración; adquisición de estufas para uso domestico, para evitar el uso de leña; terminación de una casa campesina; para la compra de cerdos o cultivo de rosas de invernadero, y para invertirlos en lanchas de servicio comunitario. Entre los municipios que han entrado al programa están: Ocozocoautla, Tuxtla Gutiérrez, Villa Corzo, Villa Flores, Siltepec, Teopisca, Tecpatán y Tuzantán. En algunos de ellos fueron declarados como municipios en desastre por el huracán Stan, por lo que las remesas quedaron sepultadas bajo el lodo.
LOS REPATRIADOS CHIAPANECOS
Peor no para todos es el Programa 3x1. Más de 20 mil mexicanos han sido ya repatriados bajo el Programa de Repatriación Voluntaria al Interior[16] implementado por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Secretaría de Gobernación, a través del Instituto Nacional de Migración (INM), por la parte mexicana, y el Departamento de Seguridad Interna, de Estados Unidos. Según el gobierno mexicano, “las Secretarías de Relaciones Exteriores y Gobernación suscribieron, el 20 de febrero de 2004, con el Departamento de Seguridad Interior de EU, el Memorándum de Entendimiento sobre la Repatriación Segura, Ordenada, Digna y Humana de Nacionales Mexicanos, e iniciaron el Plan de Acción para la Cooperación sobre Seguridad Fronteriza 2004”. En el reporte del proyecto de repatriación piloto del verano del 2004 se informa que el gobierno de EU asumió los costos de transportación de los migrantes repatriados por un total de $ 15, 400,000 dólares. En promedio el costo por persona fue de $1, 100 dólares. En el caso de México, los costos del personal en las instalaciones de Tucson y en los aeropuertos mexicanos para cada uno de los 151 vuelos fueron de $2, 576,805 pesos ($224,070 dólares). El total de repatriados fue de 14, 071 personas originarios de todos los estados del país. A continuación la relación: [17]
Al año siguiente, en el 2005, el numero de repatriados aumentó. “Los estados de Chiapas con dos mil 831 personas, Veracruz con dos mil 821, Oaxaca con mil 591 y Puebla con dos mil 54, fueron las entidades que mayor numero de repatriados recibieron durante el Programa de Repatriación Voluntaria al Interior, instrumentado por los gobiernos de México y Estados Unidos del 10 de junio al 30 de septiembre en el corredor Sonora-Arizona.” [18] Los migrantes fueron repatriados a la ciudad de México en dos vuelos diarios 15 mil 51 hombres y dos mil 522 mujeres, así como tres mil 17 menores (dos mil 178 varones y 839 mujeres). El INM informó que el número de repatriaciones diarias al registrarse un promedio de 182 migrantes enviados de Tucson, Arizona, al DF. El promedio del año pasado fueron 173 migrantes diarios. Supuestamente este programa afirma que es de “naturaleza humanitaria” y que solo se aplicó a los detenidos durante el verano en el desierto de Arizona. Al igual que el año pasado, el gobierno de EU asumió los costos de transportación de los nacionales mexicanos hasta el punto de destino en México, con apoyo logístico y la ayuda necesaria por parte del gobierno de México a través del INM y los Grupos Beta de Protección a Migrantes.
Estas son las oleadas de la migración. Unos van, unos se quedan en el camino y otros regresan vivos o en ataúdes. De cualquier forma, quien sale ganando son los mismos actores que se benefician de las políticas neoliberales. Quien le roba a los migrantes su tierra y recursos; quien le roba su mano de obra barata; quien le roba en el camino durante su larga travesía; quien aprovecha a tener el control del comercio; quien aprovecha para monopolizar la producción dando fin a su competencia; y quien le roba su dinero al migrante cuando intenta enviar sus remesas para aliviar algo del sufrimiento que dejo atrás. Pero son millones… “explotados u organizados”.
[1] Greenpeace, Boletín 05109 / 5 de octubre de 2005.
[2] Para la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), “Las remesas podemos entenderlas como el envío de dinero hacia México que realizan todas aquellas personas que radican en otro país. Por ejemplo, los envíos de dinero que realizan las personas de origen mexicano que radican en Estados Unidos dirigidos a su familia en México, sin importar su situación legal (documentados e indocumentados), se consideran remesas”. Ver www.condusef.gob.mx/transferencias_eu_mex/tranferencias.htm
[3] Instituto Trasnacional para la Acción e Investigación Comunitaria (TIGRA, por sus siglas en inglés), www.transnacionalaction.org
[4] La Jornada, 9 de octubre de 2005.
[5] Anuncio hecho por el embajador de EU en México el 5 de octubre de 2005.
[6] La Jornada, 6 de octubre de 2005.
[7] La Jornada, 10 de octubre de 2005.
[8] La Jornada, Masiosare 236 ° Domingo 30 de Junio de 2002, “La Costa y la Sierra se vacían. Chiapas, migrar a puños”, de Alberto Nájar.
[9] La Jornada, Masiosare, Op. Cit.
[10] Ibid.
[11] Ibid.
[12] Naomi Adelson, La Migración Indígena Gana Terreno En California, Chiapas En El Golden Gate, 406 ° Domingo 2 De Octubre De 2005, San Francisco, California.
[18] Boletín 230 - Chiapas, Veracruz, Puebla y Oaxaca, Los Estados con Mayor Número de Repatriados: Inm - Octubre 2, 2005, www.oem.com.mx/elheraldodechiapas/notas_e.asp?urlnota=260705COL5.DOC