domingo 22 de enero del 2006 Situación migrante, desde la lente de Dulce Pinzón Yadira Llaven /
Con La verdadera historia de los Superhéroes, satiriza la imagen del paisano en la Unión Americana.
Considera a los migrantes como los superhéroes mexicanos.
Los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 desencadenaron la fiebre del héroe como reconocimiento de la acción heroica de tantos que perecieron en el ataque terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York mientras cumplían su labor como paramédicos, bomberos o policías. Como resultado, se incremento la atención a todas las historias de superhéroes de comic fomentando su reaparición como figuras del cine, arte y consumo. Pero la noción de héroe o terrorista es muy elástica y sutil. Los mismos personajes que se suicidan en su acto terrorista son encumbrados como héroes en su cultura.
En todas las culturas, los héroes son personas, vivas o muertas, reales o imaginarias, que poseen características altamente valoradas, y que sirven como modelo para el comportamiento. De acuerdo con el filósofo español Fernando Savater, es la figura que logra ejemplificar con la acción la virtud como “fuerza y excelencia”.
Estas características se condensan en las personas que escapando del desempleo en México buscan trabajo en los Estados Unidos de Norteamérica. Para ello han de cruzar una frontera donde fallecen alrededor de 150 personas por año, situándose como emigrantes ilegales sufriendo discriminación racial, mala remuneración junto a carencias de educación y servicios médicos.
Estos paisanos son personas intrépidas y que actúan, posteriormente, con generosidad al compartir sus ganancias monetarias con el país de origen. ¿No es ese entonces el sentido profundo del superhéroe?
De esta realidad, que impera en toda la República Mexicana, surgió la idea de realizar el proyecto grafico: La verdadera historia de los Superhéroes, propuesta de la poblana Dulce Pinzón, con la que mereció la beca de Jóvenes creadores que otorga el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca).
En entrevista para Paralelo 16, la pintora y artista de la lente dijo que su propuesta plasma su experiencia y vivencia como migrante en Nueva York, pero sobretodo “quiero hacer un reconocimiento al mexicano ordinario que subsiste en los Estados Unidos y que para sus familiares representa un superhéroe”.
La también profesora de ingles en la Casa México de La gran manzana detalló que sus fotografías “son una escenificación de la realidad”, en la que congela imágenes de connacionales dentro del ambiente de su diaria labor, en su vorágine doméstica, sea una factoría de pescado, un hogar, lavandería o construcción.
Para Dulce Pinzón su trabajo–recién montada en la Galería de Arte Moderno de la Universidad Iberoamericana, Campus Puebla- mas que una exposición de Arte Pop, es un documental gráfico que se une a la labor actual: la construcción de una política de Estado en materia migratoria que beneficie a los 20 millones de mexicanos que radican en el otro lado.
Durante la amena charla, Pinzón argumentó que los migrantes que se han desplazado a Estados Unidos “porque no nos queda de otra”, también “somos humanos con increíbles poderes como la fuerza, velocidad o audacia, de aguante y grandes valores, parecidos al Chapulín Colorado, Superman, Flash, Robín o la Mujer Maravilla que, en cada episodio televisivo o cinematográfico, salvan al mundo”.
Sin embargo, estos personajes de ficción en comparación con los reales, “son un numero mas reducido”. Los verdaderos héroes “son hombres comunes sin nombre” y forman el grupo laboral mas poderoso en la Unión Americana que mantiene a la mayor parte de nuestro país a través de remesas de dinero.
Emigramos de un país que nos mata de hambre.
Las fotografías de Dulce muestran la combinación entre el trabajo duro y su humor incisivo. Sus imágenes están construidas en escenarios urbanos tomando en cuenta el esparcimiento, la actividad social, el trabajo, el juego, y sobretodo la nacionalidad y la raza de un mexicano insertado en una sociedad ajena a la suya en la gran metrópoli neoyorquina.
La verdadera historia de los superhéroes trastoca temas como la raza e identidad en una serie de retratos ambientados de las paisanos que envían dinero con regularidad a sus familias. De igual forma, consideró que “es un rescate y un homenaje a la labor continua e indispensable de todos los que emigran de una patria que los mata de hambre”.
Enfocada en el valor del trabajo de los migrantes, Dulce inserta un aspecto irónico sobre la fusión de ambas culturas, la “raza de bronce” dentro de un disfraz de un héroe de piel blanca y cuerpo atlético.
Estas imágenes unen el sarcasmo de una sociedad hipercrítica y el verdadero heroísmo que se encuentra en hacer el trabajo duro y en lograr la subsistencia diaria. En ellas plasma al superhéroe mexicano con poderes extraordinarios como: la capacidad de supervivencia en condiciones extremas, ya sea laborales o climáticas, la capacidad de sacrificar hasta la vida para ayudar a los seres queridos o materializar los sueños de la gente que los espera en casa.
La verdadera imagen del gabacho
La serie que también se ha exhibido en la Galería Kunsthaus Santa Fe, San Miguel de Allende y en el Auditorio Bread & Roses de Nueva York, consiste en 12 fotografías a color de migrantes vestidos con los trajes de los superhéroes de la cultura pop Norteamericana y los superhéroes de la cultura popular Mexicana.
Cada superhéroe será retratado en su ambiente laboral y la fotografía incluye un pequeño texto con su nombre, el de su comunidad en México, cuanto tiempo tiene trabajando en Nueva York y la cantidad de dinero que manda a su comunidad de origen, de manera semanal.
Y el principal objetivo de esta serie “es una distinción al hombre ordinario que sin ningún poder súper natural logra que su comunidad sobreviva y progrese”.
La influencia de Estados Unidos en la Cultura
Aunque más visible que escuchada es la presencia de estos migrantes dentro del gran caos de la actividad cros-cultural, los mexicanos viviendo en los Estados Unidos son reconocidos principalmente por su contribución como fuerza laboral y económica; además, de ser un fenómeno, uno de los más remarcables de nuestros tiempos, por la fuerte influencia que ejercen en el panorama cultural de Norteamérica.
A través de cada viaje, los paisanos contribuyen al transporte y flujo de ideas e imágenes. Este fluir constante de migrantes crea de cierta manera una dualidad cultural y social que se materializa en su vida diaria.
Cabe mencionar que la también periodista, de profesión, y museógrafa forma parte de la comunidad artística latina en Estados Unidos, cuyos trabajos critican no sólo la situación de los migrantes mexicanos en el país vecino, sino la realidad social en la que se mueve México.
Un ejemplo de ello es esta metáfora pictográfica que satiriza sobre la importancia de los paisanos en la economía estadounidense, que se nutre del sudor y los esfuerzos de los “cazadores del sueño americano”.
Y acerca de otros proyectos con temática migrante consulta www.dulcepinzon.com
“La mujer maravilla”
Maria Luisa Romero, originaria de Puebla
Trabaja en una lavandería de Brooklyn, durante cuatro años, y manda 150 dólares por semana a su familia en México.
“El chapulín colorado”
Adalberto Lara, del Estado de México
Trabajador de la construcción. Manda 350 dólares a la semana.
“Superman”
Noé Reyes, de Puebla
Repartidor de comida, vive en Brooklyn y manda 500 dólares por mes a México.
Noé Reyes, Puebla Dulce Pinzón
Adalberto Lara, Estado de México Dulce Pinzón
Maria Luisa Romero, originaria de Puebla Dulce Pinzón