lunes 06 de septiembre del 2010
Estesur.com Noticias Cultura Política de Chiapas y México

Inicio  Opinión  Migración  EZLN  Comunicados  Chiapas  Elecciones  Chiapanequismos

Temas de interés
Chiapas
Elecciones México 2006
EZLN
Migración

Seccion: Migrante
Noticias / 

domingo 27 de marzo del 2005
Migrantes mesoamericanos (II/II)
Miguel Pickard     / 

Por lo pronto los transmigrantes tendrán que enfrentar los operativos “moralmente reprobables”, según la Conferencia de Obispos Católicos de EU, además de la militarización y paramilitarización de la frontera. La patrulla fronteriza cuenta con el respaldo del ejército de EU y al mismo tiempo algunos estados, como Arizona en 2001, autorizaron la instalación de la guardia nacional en la frontera con México. Lo más siniestro, sin embargo, son los grupos paramilitares racistas que se han formado en varios puntos de la frontera. Anota José Morena Mena de la Coalición Pro Defensa del Migrante de Baja California que estos grupos “exacerban entre la comunidad de las localidades fronterizas ideas extremistas y xenófobas en contra de los trabajadores mexicanos indocumentados.”(38)

Entre las más virulentas se encuentra la agrupación Proyecto “Minuteman” de 200 paramilitares “voluntarios”, incluyendo pilotos, que en forma aparentemente independiente se han trasladado a la frontera Arizona-Sonora para defender a Estados Unidos ante la horda invasora. Según la página web del grupo, Estados Unidos se encamina hacia el “caos político y social”, pues se va a apoderar del país una “maraña de culturas no asimiladas y antagónicas”. Si no se detiene la migración, EU se volverá, según uno de los líderes James Gilchrist, un “infierno caótico, políglota y multicultural, como la India.” Gilchrist, exsoldado de la guerra contra Vietnam, establece que el objetivo principal del Proyecto “Minuteman” es “sacar” a los 22 millones de “forasteros ilegales” que según él ya residen en Estados Unidos, a fin de que su país se vuelva de nuevo “coherente” y regrese “al reino de las leyes”. Otro paramilitar, Chris Simcox, de la agrupación Defensa Civil de la Patria, quiere desenmascarar “la hipocresía en Washington...tenemos 100 mil soldados protegiendo las fronteras de otros países. Exigimos que sean destacados aquí para defender nuestras propias fronteras”.(39)

¿Reformas?

Ante la realidad innegable_la futilidad de las actuales “barreras” de contención, tanto físicas como legales (y de unos cuantos paramilitares deschavetados), así como el rechazo a toda costa del análisis de los factores de expulsión en México y Centroamérica centrados en políticas económicas fallidas, las autoridades estadunidense hacen lo único que pueden, es decir, generar declaraciones sobre la necesidad de “reformar” el actual sistema migratorio.

Podemos obviar la afirmación del presidente George Bush en enero 2004 sobre su deseo de presentar un paquete integral de reformas migratorias al congreso de su país, pues se hizo en un contexto electoral con el objetivo de granjearse el voto hispano. La propuesta era todo menos integral, ya que no contemplaba aspectos importantes (por ejemplo, el número de “beneficiados”) pero, adornada de lenguaje grandilocuente sobre la “compasión” que, ahora sí, se les brindaría a los migrantes, ayudó a lograr su cometido. En las elecciones de noviembre 2004, Bush destronó al Partido Demócrata de su prominente dominio entre votantes hispanos, al obtener el 44% de los sufragios de este sector. Ya elegido, Bush atenderá a quienes siempre ha favorecido, a las empresas que contribuyeron generosamente a las arcas de sus campañas en 2000 y 2004.

Una reforma migratoria integral para las organizaciones promigrantes en EU incluiría la legalización de los indocumentados ya afincados en EU, libertad para entrar y salir de EU, movilidad laboral si así lo decide el trabajador, la reunificación de su familia y mecanismos para obtener la ciudadanía a criterio del migrante. Pero dado el actual clima político, un paquete integral no tiene ninguna posibilidad de aprobarse en el congreso federal. Ni Bush lo propondría, a pesar de su más reciente promesa en enero de 2005 de “gastar capital político”(40) para lograr una reforma migratoria en el congreso. Tom Hansen de la Red en Solidaridad con México en Chicago es tajante:

Bush no tiene tanto capital político. No habrá reforma migratoria este año ni el próximo, pues su capital político lo tendrá que abonar hacia asuntos que tienen para él más prioridad, como la reforma del seguro social y, por supuesto, Irak.(41)

Lejos de una reforma migratoria, lo que están elaborando los asesores de Bush es un nuevo programa “Bracero” (similar al que existió entre 1942-1964), también llamado programa de “trabajadores huésped”. El programa quedará lejos de los reclamos humanitarios de los migrantes y sus organizaciones solidarias en EU. Complacerá en primer lugar a las grandes y medianas empresas que no han logrado todavía la cuadratura del círculo, al querer asegurar un flujo constante de mano de obra barata y no sindicalizada, pero a la vez legal.

Muchas empresas en EU no pueden atraer a estadunidenses, ni a residentes legales, pues los empleos que ofrecen se caracterizan por las tres “D” (“dirty, dangerous, dull”, o sucios, peligrosos y aburridos). Para esos puestos no hay salario que convenza. Para muchas empresas, particularmente de los sectores agropecuario, de construcción, restaurantero, hotelero, de rastros (mataderos), procesadoras de productos cárnicos, enlatadoras de productos pesqueros y otros, la solución de su dificultad laboral es el programa de trabajadores huésped.

Tal programa permitiría reclutar legalmente a una dispuesta mano de obra mexicana o centroamericana que así estaría a salvo de redadas de agentes migratorios. Hoy las detenciones de indocumentados son un permanente dolor de cabeza para los patrones, pues interrumpen el proceso productivo. Los rastros, por ejemplo, donde se emplean muchos indocumentados mexicanos, sufren repetidas redadas y pérdidas cuantiosas al quedar parada la “línea de matanza” por la detención de sus trabajadores.

Las empresas quieren trabajadores legales pero, eso sí, muy “flexibles”. Las empresas hoy evitan, a toda costa, relaciones laborales largas que puedan dar pie a prestaciones a futuro (pensiones, en particular, pero también mayor cobertura en salud, vacaciones, etc.). La propuesta de Bush acomoda a las empresas, pues la autorización de trabajar caducaría para el migrante, quizá en un plazo no mayor de tres años, tal vez con una renovación por un periodo igual, pero luego estaría obligado a regresar a su país. Lo que quiere Bush, dice Bob Menéndez, diputado demócrata por Nueva Jersey es “su sudor y trabajo pero al final no los quiere “a ellos”. La propuesta será una rotación de capital humano, para usar y desecharse, sin esperanza de legalizar permanentemente [su] estado [migratorio]”.(42) Además, las empresas no quieren que se regularice la permanencia de los migrantes, ya que éstos tampoco quieren los empleos “3-D” y, habiendo libertad para hacerlo, cambian de trabajo.

La respuesta del gobierno mexicano ha brillado por pusilánime. Frente a la “enchilada completa” de medidas migratorias que el anterior secretario de Relaciones Exteriores, Jorge G. Castañeda, trató de negociar con EU antes del 11 de septiembre, el actual jefe de la misma dependencia ha seguido una política “errática y agachona”, según el Dr. Jorge Durand, de la Universidad de Guadalajara, estudioso durante 20 años de la migración mexicana. Según Durand, Castañeda defendió dos principios en sus negociaciones iniciales con el gobierno estadunidense: responsabilidad compartida y solución integral.(43) Aquello de defender principios no está de moda para el actual secretario de la política exterior mexicana, Luis Derbez. Sus declaraciones hacen evidente el cambio de enfoques, y de menús. Hay que pasar, dice, “de la enchilada completa al “Taco Bell”, queriendo indicar, a su mordaz manera, que el gobierno de México no propondrá nada a EU en materia migratoria, sino que esperará la propuesta de EU, pues “es un tema que sólo corresponde a Estados Unidos”.(44)

Hoy el ambiente político en EU está enrarecido y la extrema derecha, a pesar de sus números exiguos, tiene un enorme peso en la política pública. Los extremistas podrían hacer naufragar un programa de empleados huésped que beneficie a empresas norteamericanas, pues sencillamente no quieren más extranjeros en su país, aunque estén documentados. Hay proyectos de ley en el congreso federal que promueven programas de trabajadores huésped, y algunos facilitan a los migrantes mecanismos para ir regularizando su estancia en EU y, con tiempo, traer a sus familiares.

Los extremistas rechazan tales propuestas y han emprendido una feroz contraofensiva “no sólo para detener cualquier intento de reforma a las leyes migratorias, sino para criminalizar, marginar y expulsar a los ‘ilegales’”.(45)

El ambiente contrario al migrante se palpa de mil formas. Por ejemplo, la “Propuesta 200” aprobada con creces por el electorado de Arizona en las elecciones de noviembre pasado negaría servicios sociales y licencias de manejo a indocumentados y multaría a servidores públicos que osen ofrecérselos; o los sitios racistas en internet, como el del legislador federal por Colorado Tom Tancredo, que sostiene que la frontera con México “ofrece una puerta abierta a terroristas islámicos”.(46) También se nota en el surgimiento de grupos que promueven el destierro de lugares públicos de todo idioma que no sea el inglés; en la violación de derechos legales a los detenidos indocumentados, lo cual ha significado deportaciones “exprés”, sin derecho a audiencia. El tufo racista se respira también a nivel teórico-ideológico, como el del reciente libro del conocido historiador Samuel P. Huntington, quien afirma que la migración latina a EU, y pone énfasis en la mexicana, “amenaza los valores anglo-protestantes” que son “el credo de la cultura estadunidense”.(47)

Se nota en detalles nimios también. El Instituto Nacional de Migración del gobierno mexicano publicó un folleto que da consejos a los transmigrantes (llevar suficiente agua, seguir vías de tren o tendidos eléctricos si uno se pierde en el desierto, etc.), y enumera sus derechos en caso de detención. Pero el folleto ha provocado un aullido de protesta de las fuerzas antimigrantes. “El gobierno mexicano está apoyando e instigando la invasión ilegal” de mexicanos a EU declaró el diputado federal por Arizona J.D. Hayworth. Por su parte el legislador Tancredo refunfuñó, “Esta no es la acción de un vecino amistoso”, refiriéndose al folleto. Para sorpresa de nadie, el gobierno mexicano ha doblado las manos una vez más al retirar el folleto de circulación mientras, supuestamente, determinan las autoridades si ha reducido la mortandad de los migrantes.(48)

¿Y Canadá?
El ambiente en Canadá es históricamente tolerante hacia los migrantes y hay un avanzado marco legislativo para combatir el racismo y la discriminación. Sin embargo, desde 1966 el programa bracero canadiense, llamado “Trabajadores Agrícolas Temporales”, en que laboran 17,000 extranjeros, diez mil de ellos mexicanos, ha demostrado que tampoco en Canadá se les quiere “a ellos”, a los migrantes. Se quiere y se requiere de su trabajo, sin el cual ciertas industrias no existirían en Canadá, pero al trabajador se le ocultan y escamotean sus derechos.

El sindicato UFCW-Canadá (siglas en inglés de Trabajadores de Alimentarios y Comerciales Unidos), en su último informe sobre los trabajadores agrícolas migrantes en ese país detalla una larga lista de abusos que el gobierno canadiense se ha negado a atender.(49) Por ejemplo el UFCW denuncia que los trabajadores agrícolas no cuentan con garantías y derechos que tienen trabajadores de otros sectores. El 90% de los migrantes que laboran en el campo realiza las ocupaciones más peligrosas en todo el ámbito laboral, pero no recibe capacitación, ni equipo o ropa de protección adecuada. No gozan de protecciones en caso de enfermedad o accidentes de trabajo.

Los migrantes durante años han pagado cuotas obligatorias, y millonarias, al fondo de seguro ante el desempleo, pero jamás han cobrado beneficios. Si un patrón se disgusta por cualquier motivo con su empleado lo puede despedir en forma fulminante, lo cual en general significa su inmediata repatriación sin audiencia ni derecho de apelación. Los trabajadores agrícolas son excluidos, en forma “arbitraria y discriminatoria”, según el sindicato, del derecho a organizar y negociar colectivamente con sus patrones, ni pueden realizar huelgas. El sindicato denuncia, además, que el gobierno federal canadiense oculta deliberadamente el mecanismo para determinar el salario de los migrantes, a fin de beneficiar a los patrones de las granjas donde laboran. Es deplorable, dice, la vivienda ofrecida a los trabajadores migrantes, en especial la que pone en peligro su vida. Es común la práctica de alojar a los migrantes en o sobre invernaderos en donde se almacenan y se utilizan químicos, fertilizantes, herbicidas. La ONG canadiense Justicia para trabajadores migrantes denuncia también otros agravios como la obligación de trabajar horas adicionales sin pago compensatorio (jornadas de 12-16 horas son comunes).(50)

El “encadenamiento” de los migrantes en el Programa a un solo patrón y por ende la prohibición de dejar un empleo y buscar otro ha llevado a Tanya Basok, investigadora canadiense de los migrantes mexicanos en Canadá, a clasificar a los trabajadores que participan en el Programa como “unfree” (literalmente no libres).(51)

Hay mexicanos que han laborado ya más de 20 años en el Programa canadiense, lo cual significa que durante ese periodo han vivido más tiempo en Canadá que en México y han contribuido más a la economía de aquel país, ayudando a sostener industrias enteras en pie con su trabajo. Sin embargo dadas las condiciones actuales, nunca podrán ser más que trabajadores agrícolas, nunca se podrán integrar a las sociedad canadiense, nunca podrán buscar trabajo en Canadá independientemente, ni podrán solicitar la naturalización con el fin de radicar en el país, si así lo desean.

Tales restricciones evidencian que el Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales es parte de una tendencia mundial de canalizar a los migrantes hacia empleos específicos (los que los ciudadanos del Norte no quieren ocupar) y controlar su pago y prestaciones con mecanismos “hechos a la medida” de los patrones. Son los eternos trabajadores desechables, se les exprime su fuerza y juventud y luego son devueltos para que sus países de origen carguen con los costos sociales.

Concluyendo

A las élites de Norte y Sur no les conviene presionar demasiado para cambiar la situación actual. Para las del Sur, la emigración masiva de los últimos 10-15 años significa menos presión laboral y poblacional en casa, ahorros en la prestación de los (ya de por sí) menguados servicios sociales, y el atractivo nada despreciable de cuantiosas remesas de los migrantes. Para las élites del Norte, detener el flujo migratorio no les convendría tampoco, en especial entre sectores industriales, agropecuarios o de servicios con un fuente componente laboral en su proceso productivo.

Si bien es cierto que parte de la ola migratoria se debe a razones extraeconómicas, como las guerras y los desastres naturales, aquí se ha sostenido que se trata mayormente de un fenómeno provocado por políticas emanadas del actual modelo neoliberal, que enfatizan en primer lugar los intereses de grandes empresas. Cambiar el estatu quo requeriría cuestionar el modelo excluyente y expulsor, benefactor de ciertos intereses económicamente fuertes, y desmantelarlo.

Lo único que podría revertir el flujo de migrantes pobres es un modelo económico mundial diferente que enfatice el crecimiento interno, el mercado doméstico, las prioridades nacionales de los países pobres (si todavía se vale hablar de naciones). Sin cambios radicales, lo que se perfila en las próximas décadas es una creciente e imparable marcha, de pobres desarraigados del Sur hacia las ciudadelas prósperas del Norte.

Sin embargo todo ello se sabía hace años, ya que era relativamente fácil prever lo que ocurriría con las actuales políticas neoliberales. Un estudio “profético” en tal sentido se escribió tres años antes de entrar en vigencia el TLCAN y, precisamente por la clarividencia de sus palabras, vale citarlo in extenso. Se trata de Probables efectos de un tratado de libre comercio en el campo mexicano, del profesor José Luis Calva. En 1991 Calva escribió,

Si los millones de familias campesinas desahuciadas del agro encontraran empleo en nuestras ciudades bajo un escenario de libre comercio con Estados Unidos y Canadá, la expectativa sería de todos modos conmocionante, por el desgarramiento social que significaría el derrumbe del modo de vida de los hombres del campo, pero sería menos catastrófica. Los expulsados del campo tendrían ocupación y acabarían encontrando un nuevo estilo de vida en las ciudades, aunque sólo fuera el de los hijos de Sánchez.

El problema serio radica en que los expulsados del campo no encontrarían expectativas reales de ser absorbidos por el mercado de trabajo en México.
La expulsión del campo de tres millones de familias, significaría entonces, su expatriación o deportación a Estados Unidos y Canadá.

Si los gobiernos y las legislaturas de los tres países acuerdan la liberalización comercial agropecuaria, los ciudadanos estadounidenses deben prepararse a recibir alrededor de 15 millones de inmigrantes mexicanos. La border patrol no podrá detenerlos; e incluso la nueva cortina de hierro, levantada en la frontera bajo una atmósfera en que la guerra fría ha cedido su lugar a la guerra económica entre las naciones, cederá ante el empuje de millones de mexicanos echados de sus campos por el free trade.(52)

Todo era previsible para quienes lo querían ver. Las consecuencias sólo ahora empiezan a perfilarse con más nitidez.

Notas:

(1)Barrón, Antonieta y José M. Hernández, “Los nómadas del nuevo milenio” en Cuadernos Agrarios, México, no.19-20, 2000.
(2)Según el Centro de Recursos Centroamericanos en El Salvador, citado en Hernández Navarro, Luis, “Migración y café en México y Centroamérica”, Informe Especial, Programa de las Américas, Nuevo México: Interhemispheric Resource Center, 3 de noviembre de 2004.
(3)La Cámara de Comercio de Estados Unidos calcula que en los próximos 10 años se necesitarán entre 10 y 15 millones de trabajadores nuevos para empleos de bajos ingresos en ese país, una fuerza laboral que sólo podrá encontrarse en el extranjero. Ver Cason, Jim y David Brooks, “La reforma migratoria en Estados Unidos: mucho humo y poco fuego”, Suplemento Masiosare, La Jornada, 28 de noviembre, 2003.
(4)Ver Source Mex (http://ladb.unm.edu), “Flow of undocumented Mexicans into U.S. expected to continue at same pace”, 12 de enero, 2005 y la revista Milenio, México, “¿De dónde son los migrantes?”, 1 de marzo, 2004, p. 59.
(5)Freeman, Alan, “Border blitz targets “invaders” from Mexico”, Globe and Mail, Toronto, 28 de enero, 2005, www.globeandmail.com .
(6)Ver: Source Mex, op.cit.; Levine, Elaine, “Diez años después y seguimos exportando mano de obra barata a Estados Unidos”, en la revista Memoria, México, no. 187, septiembre, 2004; y La Jornada, sección económica, 1o de febrero, 2005, “Aumentaron 24% remesas de mexicanos en el extranjero en 2004:BdeM”.
(7)El monto de las remesas es superior al “saldo de la balanza comercial de hidrocarburos, cuyo ingreso neto (una vez descontado el gasto realizado por la importación de derivados del petróleo) fue en 2004 de 13 mil 439 millones de dólares”, según La Jornada, sección economía, 1 de febrero, 2005, op.cit.
(8)Smith, Robert, “Mexicanidad en Nueva York: emigrantes que buscan un nuevo lugar en el viejo orden racial”, NACLA Report on the Americas, Nueva York, Vol. 35, No. 2, septiembre-octubre, 2001. Versión en español disponible en internet: www.nacla.org.
(9)Brooks, David, “Migrantes extranjeros se apoderan de NY”, La Jornada, contraportada, 25 de enero, 2005.
(10)Gómez Cruz, Manuel Angel y Rita Schwentesius, “Desastroso impacto del TLCAN en el sector agroalimentario: es urgente una posición del legislativo para su revisión”, CIESTAAM, México, p.4. Agregan los autores, “México no aprovechó los márgenes negociados: nunca se han cobrado los aranceles de las importaciones fuera de cuota en los casos de maíz y frijol, de tal suerte que en el caso del maíz la pérdida fiscal durante el periodo del TLCAN es de casi 2,800 millones de dólares y en el de frijol de 77 millones de dólares, nada más de las importaciones desde EEUU.”
(11)Avilés, Karina, “El TLCAN, cerca de dejar a Chihuahua sin campesinos”, La Jornada, sección política, 4 de enero, 2005.
(12)Poy Solano, Laura, “Aumentan los migrantes con mayor preparación académica, revela análisis”, La Jornada, sección política, 31 de diciembre, 2004.
(13)Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, “Asamblea diocesana sobre migrantes”, manuscrito, 3 y 4 de febrero, 2004, p.9-10.
(14)Usamos la acepción de la ONU del genocidio, establecida en la Convención sobre la Prevención y Castigo del Crimen de Genocidio, 1948, Artículo 2: “En la presente Convención, genocidio significa cualquiera de los actos siguientes, realizados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, tales como [...] c) infligir deliberadamente al grupo condiciones de vida calculadas a fin de realizar su destrucción física, total o parcialmente”.
(15)Avilés, Karina, “Ofensiva neoliberal crea pueblos fantasmas en zonas agrícolas”, La Jornada, sección política, 3 de enero, 2005.
(16)Pérez, Matilde, “Políticas oficiales provocan que 50 mil productores dejen el agro cada año”, La Jornada, sección política, 3 de enero, 2005.
(17)Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México, “Diagnóstico sobre la situación de los derechos humanos en México”, México, diciembre 2003, p.172.
(18)Carrillo, Jorge y Redi Gomis, “Los retos de las maquiladoras ante la pérdida de competitividad”, revista Comercio Exterior, México, abril 2003.
(19)Poy Solano, Laura, op.cit..
(20) “100% de los salvadoreños que cruzan por nuestro país son víctimas de maltrato y, en su mayoría, sufren además robos, extorsiones, golpes, detenciones arbitrarias y abuso sexual. El dato lo aporta la organización de migrantes El Rescate, de Los Angeles, California_una de las más antiguas, en este rubro, en Estados Unidos”, tomado de Najar, Alberto, “El costo de cuidar el patio trasero”, La Jornada, Suplemento Masiosare, 9 de febrero, 2003.
(21)Najar, Alberto, “El largo brazo de la migra mexicana: una historia conocida”, La Jornada, Suplemento Masiosare, 18 de mayo, 2003, p.7.
(22)Según Ana Isabel Soto, directora del Centro de Derechos Humanos “Fray Matías de Córdova” en Tapachula, Chiapas, el Plan Sur puede haber desaparecido, pero sólo su nombre, pues siguen desarrollándose los cinco programas operativos que el Plan se trazó (conversación telefónica, 2/03/05)..
(23)Citado en Sandoval, Juan Manuel, “Migración y seguridad nacional en las fronteras sur y norte de México”, ponencia manuscrita presentada en junio, 2003, 1er Encuentro Internacional sobre Desarrollo e Integración Regional en el Sur de México y Centroamérica, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México, p. 16.
(24)Citada en The Guardian Weekly, 11 de mayo, 2004, p.17.
(25)Naciones Unidas, Comisión de Derechos Humanos, “Grupos e individuos específicos: trabajadores migrantes: Informe presentado por la Relatora Especial, Sra. Gabriela Rodríguez Pizarro, de conformidad con la resolución 2002/62 de la Comisión de Derechos Humanos, Visita a México”, p. 9.
(26)Este Diario Co Latino, “México está en riesgo de ser enemigo de toda Centroamérica”, 20 de noviembre, 2002, disponible en www.diariocolatino.com.
(27)Martínez Velasco, Germán y Jorge López Arévalo, “Dinámica demográfica y marginación: el caso de Chiapas”, en Territorio y economía, SIREM, México, Número especial 3, 2004, p. 21 .
(28)Pérez, Matilde, op.cit..
(29)Hernández Navarro, op.cit., p.11.
(30)Balboa, Juan, “La migración de Chiapas hacia EU se agudizó con Fox y Salazar: expertos”, La Jornada, sección política, 11 de octubre, 2004.
(31)Ibid.
(32)Ibid.
(33)Conversación personal, 15/01/05.
(34)Ver, por ejemplo, Calva, José Luis, Probables efectos de un tratado de libre comercio en el campo mexicano, Fontmara, México, 1991 (3a edición 1994), en especial el capítulo “El éxodo rural y su destino”.
(35)Ross, John, “2004 Has Been a Big Year for Homeland Security’s New Migra_and a Bad One for Undocumented Workers from the South”, Weekly News Update on the Americas, 28 de noviembre, 2004. Para información sobre las balas de punta hueca, ver http://www.stopgatekeeper.org/English/bullets.htm.
(36)California Rural Legal Assistance Foundation’s Border Project, “Operation Gatekeeper, Fact Sheet”, actualizada 30 de abril, 2004, http://www.stopgatekeeper.org , p. 3
(37)La fuente de la cita anterior anota en su página principal que son 3,000 migrantes muertos de identidad conocida (inclusive enumera los nombres), más otros mil migrantes muertos “no identificados”.
(38)Morno Mena, Jesús, “La violencia hacia los migrantes”, en Migración: México entre sus dos fronteras, 2a parte, Foro Migraciones, México, octubre 2001.
(39)Freeman, Alan, op.cit.
(40)Curl, Joseph, “Bush vows push on immigration”, Washington Times, 12 de enero, 2005, www.washingtontimes.com.
(41)Conversación telefónica, 22/01/05.
(42)AFL-CIO, “Bush Immigration Plan ‘Creates a Permanent Underclass of Workers’”, declaración emitida 7 de enero, 2004, www.aflcio.org.
(43)Durand, Jorge, “Una política errática y agachona”, La Jornada, suplemento Masiosare, 16 de febrero, 2004.
(44)Vargas, Rosa Elvira, La Jornada, sección política, “No te puedo ofrecer nada: Bush a Fox sobre el acuerdo migratorio”, 22 de noviembre, 2004.
(45)Brooks, David, La Jornada, sección política, “Preparan ofensiva antinmigrante en EU”, 4 de enero, 2005.
(46)Barry, Tom, “Immigration Restrictionism Gains Political Clout”, Americas Program, Interhemispheric Resource Center, Nuevo México, 14 de octubre, 2004.
(47)El libro de Huntington se llama Who Are We : The Challenges to America's National Identity. Para una reacción de merecido aprobio, ver “MALDEF and LULAC rebuke Samuel Huntington’s theories on Latino immigrants and call on America to reaffirm its commitment to equal opportunity and democracy”, disponible en la página de MALDEF, www.maldef.org.
(48)Source Mex, op.cit.
(49)UFCW-Canadá, “The Status of Migrant Farm Workers in Canada, 2003”, p. 3, disponible en www.ufcw.ca.
(50)Ver http://www.justicia4migrantworkers.org/justiciaespa.htm.
(51)Pero que hemos traducido también como “semiesclavos”. Ver http://www.ciepac.org/bulletins/301-%20500/bolec387.htm.
(52)Calva, op .cit., p. 75.



   

Documentos Migrante
ver mas  
Migrantes mesoamericanos (II/II)
Remesas de 650 mdd para Chiapas: Coespo
Encauzando el debate migratorio
Remesas de migrantes y huracanes (III/III)
Situación migrante, desde la lente de Dulce Pinzón
Contra migrantes el operativo policial
Migrantes mesoamericanos (I/II)
*Ve las migrantes
Ilegales en Chiapas
1º de Mayo, Día Internacional del Trabajo.


Todos los derechos reservados EsteSur © 2006.